Un sobretodo te quedaría bien

Como me gusta desmembrarte pequeña maraña de palabras inentendibles, esas que solo se ven así a primera vista. Vos y yo sabemos la verdadera intensión. La sabemos pero no la decimos, dejemosla al misterio simple y universal, que así todo toma un tinte mas jugoso.
Que seductora es esa mirada que no se ve, pero que se siente penetrante en mi piel desnuda. La intensidad del cuento escondido me lleva a dejarte en el fondo de algún vaso de whisky que no sé ya si tome primero. Y el porque de hacer sentir al otro un ser del cual es uno dependiente, demostrando así una muestra de pasión. Pasión algo errante, pero pasional al fin. 
Aunque quizás esa sensación que nos carcome hoy no es esa exactamente, si no el hecho de vernos en un ideal lejano. Quiero comerte, pero al mismo tiempo te aprecio tanto y el cariño de mi cuerpo hacia tu persona es tan particular, quiero morderte. Es tan pacifica esta sensación de querer saltar porque si, y verte por ahí entre la multitud vociferando algún cántico conocido por el mundo hostil. Y amarte así, como algún hermano constante de la rueda que no para de girar, y en la cual me siento tan cómoda y aturdida.
Me parece igual, que eres algún personaje particular en esta historia, estás en el mismo escalón que yo, pero no en el mismo espacio, como siempre vos estás un poco mas a la izquierda. Quizás es por eso que nos vemos tan diferentes, pero al fin llegamos a la conclusión de que somos parecidos.
Me siento tan tranquila, una paz interna que me llena esos espacios que creí vacíos alguna vez. Cuantas formas diversas que toma el amor, y a la vez sigue siendo el mismo en esencia, y ya mas allá del mundo. Siento ganas de escribir un escrito diferente a cualquier otro que haya dedicado a alguien alguna vez, y darle un sentido universal y abierto, pero que sepamos en el fondo de nuestro espíritu que es para vos, así como es esa mirada penetrante que no se ve. Quiero que me preguntes para quien es lo que escribí sin preguntarme, sabiendo de sobra que siempre fuiste y seras fuente de esta inspiración, como alguna vez tuve el tupé de regalarte una y cada una de las letras que florecían de mis manos, cosas que hace la pasión.
Y quiero no querer, que sea lo que pase que tenga y que sepa pasar. No quiero que seas lo que quiero porque quiero, quiero que seas lo que espero sin que sepas cual es mi ideal, así me sorprendes cada día un poco mas. Así fuiste siempre, así serás seguramente. Y supongo que eso espero de mi para vos, ser una amapola que flota en el fondo de un pozo sin fin, pero no por intensión simple y explicita de tus ojos en particular, si no porque se capta eso de mi andar natural. De lo que soy en esencia totalmente, de lo que marcan mis pies teñidos de colores cuando camino en esta tierra en la que nací, de lo que soy, amor.

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