No sé cuando empecé a quererte tanto muchacho loco,
sos tan hermoso, tus ojos, amo tus ojos plenos de paz.
No recuerdo si te ame del principio, o fue poco a poco.
Tu sonrisita blanca siempre me hace bien si estoy mal.
Esas ganas incontenibles y locas que siento cuando te veo
quiero que duermas en mi pecho, me gustaría ser tu mamá.
Y te recuerdo en paginas de viejos libros que a veces leo,
vos sos un inmenso paisaje que siempre es hermoso acá.
Y es tan abstracta nuestra conexión, vos y yo lo sabemos.
Hoy te extraño tanto pedacito dulce de mi alma, mi corazón.
Estoy tan ansiosa para saber cuando es que nos veremos.
Ojalá sea pronto, extraño cada mañana darte mucho amor.
Me hiciste sentir mejor con tu hermosa y tierna inocencia,
me recordaste a algún cuento que cuentan a veces las viejas.
Tienes los colores de las margaritas y el aroma de las fresias,
ojalá este amor dure toda la vida y bailemos en alguna fiesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario