Cuentan las hadas

Su alma, de alguna manera extraña, se siente reconfortada, quizás sea por el efecto de sus ojos. Siempre creyó que tenia algo raro, no es normal no tener pupilas, pensaba cuando lo miraba. Pero se convertía en algo atrapante las primeras veces, después ya resulto ser irresistible. Pasó el tiempo y llego a este punto, en que no recuerda exactamente las cosas, en que no tiene muchas certezas y en que no sabe bien como sucedió todo. Siempre fue algo torpe, pero después de algunas vidas descubrió que su amnesia selectiva, si bien es algo molesta, es buena señal.
Esto también podía ocurrir por el resultado, la verdad es que era algo soñado, y a veces cuando después de tanto uno llega a lo que siempre soñó se detiene y se hunde en un mar de colores acompañados con música suave, y suele olvidar dolores o malestares. Al pensar esto, supo que era una buena señal. Amaba las horas que compartía con el, y contaba uno por uno los instantes que faltaban para estar con el cuando no lo tenia cerca. No era obsesión, esas cosas enferman y molestan; no, era algo mucho mas lindo.
Era extraño sentir ese cosquilleo que nunca acababa, y saber que continuaría ahí, en el centro de su pecho, la llenaba de emoción. Quizás el miedo de que se apagué a veces la desesperaba, pero él contaba con esa seguridad de la que no se duda y abraza los oídos con protección. Él contaba con tantas cosas, que nunca pudo terminar de enumerar, siempre tenia para descubrir alguna nueva que la volvía a atrapar primero, para luego conquistarla totalmente. Pero amaba profundamente que posara su nariz y mejillas en su pecho, se sentía tan plena, fresca y pura, que esperaba que dejara todo su peso sobre ella, solo para sentir esa frescura mas cerca, esa frescura que se notaba cuando su piel tocaba de cerca la suya.
La verdad es que sinceramente no comprendía nada, estaba ciertamente bastante perdida, pero sentía amor, y con eso le bastaba. Cuentan las hadas que una noche de luna pidió un deseo a la primer estrella que apareció, no me revelaron que decía porque ellas tampoco lo sabían, ella nunca lo contó por miedo a que no se cumpliera. Pero lo que si sabemos, es que fue feliz por que la estrella le concedió su sueño. ¿Qué será? Me gusta imaginarlo cada vez que lo recuerdo.

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